… por eso Danone no lo fabrica para otras marcas
Archivo del 7 de Enero de 2009
Los Siete Poderes
Ene 7
El primer libro sobre superación que leo y la primera decepción. Todo hay que decirlo, el libro se me había impuesto por la formación de Relaciones en el Entorno de Trabajo y cómo todo el mundo sabe cuando te imponen algo es cuando más te cuesta hacerlo. Pensé “bueno, empezamos y luego se irá pasando el dolor como cuando te dan una patada en los huevos, que al principio no te puedes levantar pero poco a poco te recuperas”, craso error.
El prólogo ya deja de desear, la infantilidad de las palabras y la simplicidad y lo típico de la historia revela toda la mierda que viene a continuación. Un libro que en sus tapas se describe como “Álex Robira ha vuelto a conseguir con ‘Los siete poderes’ una pieza narrativa imprescindible de ese hermoso mosaico que inició con ‘La brújula interior’ y continuó con ‘La buena suerte’. La historia de un jóven caballero que no está seguro de merecer el favor del rey y que decide partir a la Tierra del Destino y hacer frente a los desafíos que allí le esperan para demostrarse a sí mismo que es capaz de cambiar la realidad con la fuerza de su actitud” no dice mucho a su favor.
Sentaos relajadamente porque ahora biene lo peor. Toda la historia se desarrolla en un mundo de fantasía que recuerda a los de J.R.R. Tolkien y hacen que todos los que hayan leído algunas de sus obras las comparemos con la lectura, creándonos así una sensación de pobreza, sobre todo, en el ámbito de las descripciones, tan ricas en las obras de Tolkien.
Al empezar con la lectura se nos introduce directa y concisamente en este nuevo mundo en apenas una página (¡¿¡estamos ante un libro infantil!?!), en los que se nos presenta a los personajes con los nombres más elaborados, Nul (El Señor de las Tinieblas), el rey (sin nombre por lo que parece), Jano (el hijo perdido del rey, raptado, junto a la espada del rey, por Nul), Albor (la espada) y Aur (dragón blanco que forjó la espada). De todo el libro estos son los nombres más elaborados lo que os demuestra la simplicidad de su contenido y del autor. Posteriormente se nos muestran a el mago del reino Manluz, que como supongo que os habreis dado cuenta es
una composición extraña de hombre en inglés (man) y luz; Cap, Cor y Cop, los amigos del prota, con los que te quedas como diciendo “¡Joder!, mañana me pongo a escribir un bestseller, si este tío lo ha conseguido…“; Ojodoro, el buho del mago que además habla, aquí el autor demuestra que tiene algo en común con Tolkien, los dos fuman drojas; también nos deja otras perlas como Skar, una doncella del lago, que nos hace trasladarnos a nuestra infancia, El Dragón del Miedo o Grava, una roca mágica de sal (tras leer esto supongo que ya haréis soltado un “no me jodas”); Ahora la mierda más grande de todas, el nombre del protagonista que tiene la misión de salvar a Jano, el Joven Caballero, que te hace pensar que depués se le otorgará nombre pero hasta las últimas páginas no se deja sombra de el porqué.
Vale, no es un libro de fantasía, dirán algunos, pero es que el resto dan incluso ganas de vomitar con frases como “La verdadera fuerza está en la acción, en el ensayo y en el aprendizaje a través del error” realmente manidas y que pueden hacer acto de presencia incluso tres veces por página. Una vez una profesora de Lenguaje y Literatura, una de las personas más cultas que conozco, me hizo ver que cuando conoces tus limitaciones al escribir debes escribir con frases cortas, para hacer desconocer a los lectores del texto de tu descocimiento, y eso es precisamente lo que hace el autor.
Para más inri, al finalizar el libro nos encontramos con frases de sabios y filósofos que te hacen preguntarte el porqué conojones te has leído el libro, a lo que yo mismo me contesté, ¡por puta obligacion!
Nota:
Un libro que se podría utilizar como papel de water sino fuera por la dureza de sus páginas
PD: ¿No se os parece un poco a Whiskito el autor?