¿Qué persona de mi generación no se ha echado horas y horas en una aventura gráfica?, la verdad es que era mi género favorito. Conmovido por los tiempos pasados el otro día me decidí a jugar a The Longest Journey, una de los juegos del género que adquirí hace años y que nunca he llegado a terminar, a partir de este punto me planteé una pregunta acerca de lo que algunos han llamado la muerte de las aventuras gráficas, ¿la causa está en el juego o en el jugador?

Pensemos en las características principales de las aventuras gráficas y en cuáles de ellas se esté fallando para que hayamos llegado a este punto de decadencia y por las cuales fracasen las actuales creaciones. La primera, y la más importante para que un juego de éste género tenga éxito, es, como no podía ser de otra manera, la historia, que, por otra parte, es unas de las principales vazas de los juegos de última generación como así lo han podido demostrar las últimas “obras de arte” de otros géneros como pueden ser Bioshock o F.E.A.R. en los que se demuestra que los guionistas de videojuegos actuales están a la altura de crear un juego de aventura gráfica tan bueno como, por ejemplo, Indiana Jones and the fate of Atlantis (hay que recuerdos…). ¡La muerte del género, el creador del apocalipsis, el paso a tres dimensiones!, algo bastante absurdo, en mi humilde opinión, puesto que el se considera como uno de los mejores, Grim Fandango, está desarrollado en un 3D algo primitivo, al igual que Morpheo en el que encarnabas al personaje en primera persona, de los que no se puede decir que fracasaran como lo están haciendo las actuales producciones.

Muchos se habrán dado cuenta ya de dónde creo que radica el problema, el jugador. Como me hizo ver un libro “infantil” (Momo), la gente tiene cada vez menos tiempo, bueno, ésto no es cierto del todo, dejémoslo en que el jugador “hardcore”, la persona que se tiraba jugando 3 o 4 horas seguidas un par de días a la semana, ahora prefiere enfrentarse a la pantalla media hora después de salir de los estudios o de trabajar todos los días, entreteniéndose con algún género que se lo permita como son los FPS, que casualmente están ahora en alza consiguiendo realzar la buena historia de las antiguas aventuras gráficas y sus puzzles, y la acción que conlleva un FPS, inclinando la aguja y balanceando sus características.

Poca gente en la actualidad está dispuesto ha jugar tres horas seguidas a un juego sabiendo que si lo dejamos cuándo volvamos ya no será lo mismo, la historia no habrá cambiado para el juego pero si para nosotros, no seguiremos los accidentes como lo hacíamos ayer o hace una semana, se nos olvidan acontecimientos que en la anterior partida parecían de ínfima importancia pero aunque ahora debemos conocer para poder pasar la parte del juego de la partida de hoy o de la semana que viene. Un género que tuvo su gloría en los 90, que en la actualidad está de capa caída pero que espero, como muchos estarán de acuerdo, que vuelva a resurgir.

PD: Os invito a adivinar de qué juego son las capturas
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