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"El cine español es una mierda"

Así de simple es la frase dicha por Zootropo en su blog mundogeek.

Y no lo dice por propio convencimiento, si no dando datos empíricos desde la página FilmAffinity.

En primer lugar es recomendable leer su primera entrada hablando de por qué hay pocos espectadores en el cine español, donde nos habla, más o menos, de que las notas medias de las películas en España, ha ido bajando desde el año 2004 de forma bastante estrepitosa (unas 3 décimas sobre 10), pero como dice, en el 2007 fue el segundo peor año desde 1997, desde ese año, no ha habido películas tan malas en nuestro cine.

[Datos recogidos vía un script python que calcula la nota media de las 100 mejores películas en cada año, así que la nota media real será bastante menor]

Bueno, pues hoy nos ha deleitado con otra gran entrada, mucho más extendida y con más datos para ver cómo los que no vemos cine español no es que no lo hagamos por joder a la SGAE (mmm, es un buen razonamiento), si no porque directamente, LAS PELIS SON MALAS.

Ejemplo, año 2007, media internacional: 6.972, media nacional: 5.416… 1.5 puntos menos, normal que sean una mierda:

La nota media en el período de 11 años de 1997 a 2007 en el cine internacional fue de 7,058. La nota media del cine español fue un aprobado justito: 5,21.

Vayamos más allá, comparemos los últimos 10 años entre España y otros países europeos (somos la raya azul, sí, la de más abajo)

Comparativa entre las notas de películas de diversos países

Y pego las mejores películas en los últimos 10 años, igual no muy conocidas, pero muy buenas. Entre ellas el número 1, una película que regaló hace 2 semanas el periódico Público bajo su iniciativa Cultura gratis:

  1. Ciudad de Dios (Brasil): 8,5
  2. El pianista (Gran Bretaña): 8,3
  3. American History X (Estados Unidos): 8,2
  4. Kenshin, El Guerrero Samurái: Recuerdos (Japón): 8,2
  5. La vida es bella (Italia): 8,2
  6. Oasis (Corea del Sur): 8,2
  7. La vida de los otros (Alemania): 8,1
  8. Celebración (Dinamarca): 8,0
  9. Lilya forever (Suecia): 8,0
  10. Niños del paraíso (Irán): 8,0

Reflexión final:

Una posición vergonzosa para una industria, la española, que en el año 2005 contó con 80 millones de euros de subvenciones (más de 13 mil millones de pesetas) de nuestros bolsillos.

Reflexión personal: La última peli española que vi: Volver, 20 minutos y dormido (lo juro por la virgen de la Macarena, por la del Carmen…. blah blah)

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  1. ÁLEX DE LA IGLESIA

    EL PAÍS – Opinión – 06-02-2008
    Hace unos días tuve oportunidad de leer un artículo (sin firmar) en la página de opinión de este periódico [El Acento, 24 de enero de 2008] poniendo a parir al cine español en su conjunto, recomendándonos a todos poco más o menos que lo dejáramos y nos dedicáramos a otra cosa, que les haríamos un favor a los espectadores, hartos de nuestra torpeza. Si hablasen de mí lo entendería, porque para eso me pagan. Es mi trabajo y estoy acostumbrado. Pero lo que resulta indignante es que se juzgue con esa pasmosa ligereza a todo un gremio, a la profesión en su totalidad.
    ¿Se imaginan a alguien diciendo “todos los escritores de este país son aburridos”, o “los pintores españoles cansan con sus cuadros de siempre”, o “basta ya, por favor, de zapatos españoles, preferimos los italianos”?
    Lo que realmente duele de estos palos no es la rotundidad con la que se formulan, sino todo lo contrario, lo alegremente que se escriben, como sin darles importancia. Da la impresión de que no afectaran a nadie. Y ahí se equivocan, porque el cine español no sólo somos cuatro torpes directores sin talento, sino cientos o miles de profesionales que viven de nuestras películas, muchas familias que tienen que buscarse la vida haciendo cualquier otra cosa, porque esto del cine cada vez se lo ponen más difícil.
    Nadie nace sintiéndose parte de eso que se llama cine español. De hecho, cuando era joven era tan idiota que creía que mis películas iban a cambiar las cosas. Con los años he conocido a los profesionales que lo componen. Por eso puedo decir que estoy orgulloso de estar ahí, porque sé lo increíblemente doloroso que puede llegar a ser un rodaje, el milagro que supone el estreno de una película en un cine, y no digamos convertirla en un éxito.
    Yo no puedo quejarme. Soy un privilegiado, pero intento no perder la perspectiva: amigos míos no tienen la suerte que yo. He visto películas magníficas que no duraban una semana en cartel y desaparecían para siempre. Por eso me gustaría comentar ese artículo. No sólo hablaba de mí, hablaba de amigos míos. Es cierto que no tengo ninguna necesidad. No es nuestro trabajo hablar de cine, sino hacerlo. Sin embargo, tengo la sensación de que es importante responder: si callamos parece que estamos de acuerdo, y os aseguro que no es así.
    El artículo comenzaba hablando de cifras, y viene a decir que el cine español ha perdido 6,5 millones de espectadores. Estos datos dieron la vuelta a España en todos los periódicos. Lo gracioso es que, siguiendo esas mismas cifras, el cine “extranjero” ha bajado 12,5 millones. Casi el doble. O sea, que la noticia real es que todos los cines bajan, el francés, el inglés, el americano… No sólo el español, que curiosamente baja menos que el resto. Baja el cine porque todo el mundo tiene uno en casa, con Dolby Digital. El culpable es el DVD y las descargas por Internet, lo sabe todo el mundo. ¿Por qué cargar las tintas sobre el cine español? No lo entiendo.
    Otra noticia falsa que nos tuvimos que tragar esos mismos días señalaba que la película más taquillera del año pasado fue Piratas del Caribe 3. Bueno, pues resulta que el Ministerio de Cultura no contabilizó los tres últimos meses (no me pregunten por qué). Contando el año entero, la más taquillera del año pasado fue una española, El orfanato, la espléndida película de Juan Antonio Bayona. ¿No es asombroso y terrorífico que nos echemos piedras a nuestro propio tejado?
    En el artículo se menospreciaba, al mismo tiempo, el éxito de Javier Bardem y Alberto Iglesias con sus nominaciones a los Oscar, porque el trabajo de ambos “se enmarca en producciones hollywoodenses”. ¿Menospreciarían los británicos el trabajo de John Hurt en mi película porque trabaja en una producción española? Además, ¿en qué industria cinematográfica han visto los americanos el trabajo de Javier y Alberto? ¿En la coreana? Dice el artículo “no es exactamente el cine español lo que se reconoce en los galardones”. ¿Qué pasa? ¿Un actor o un músico español deja de serlo porque trabaja fuera? ¿Deja de ser español Fernando Alonso porque trabaja con Renault?
    El último párrafo es realmente cruel. “Con unas cuentas o con otras, parece demostrado que el cine español interesa cada vez menos”. Yo creo que está ocurriendo exactamente lo contrario, tras los últimos éxitos de El orfanato, El laberinto del fauno, Las 13 rosas, REC, y tantas otras, entre ellas la de un gordo impresentable que era número uno en taquilla el mismo fin de semana que se publicaba el artículo. Y después, ¿qué película era la más vista? Mortadelo, y no me parece precisamente una película extranjera.
    Dice el artículo que nos limitamos a “tres o cuatro fórmulas” -la Guerra Civil, el drama social y la comedia de costumbres-. ¿Es eso cierto? Creo que no. No ahora. El cine de género ha vuelto, vemos películas de terror, suspense, vemos comedias y dramas, y además las nuevas generaciones apuntan alto: Los cronocrímenes, la estupenda película de Nacho Vigalondo, tiene dificultades para estrenarse aquí, en España, pero no para estrenarse en Estados Unidos. Las películas que se hacen en este país puede que sean mejores o peores, como todas, pero no son previsibles. No más que las de Hollywood, se lo aseguro, y si no pregúntenselo a Sandra Bullock. A todos nos gustaría poder ser igual de previsibles que Piratas del Caribe 3, pero no podemos porque necesitaríamos aumentar nuestro presupuesto unas cien veces para rodarla, y quinientas veces para promocionarla. Sin embargo, luego competimos en igualdad de condiciones y Jack Sparrow nos saca de los cines porque necesita nada menos que ochocientos cincuenta.
    Pero actualmente, el cine que se hace en este país es muy diverso. El orfanato y La soledad compiten juntas en nuestros premios, y gracias a los académicos, la ganadora, cuya vida comercial en las salas había finalizado, puede tener una nueva oportunidad.
    Una de las armas que a algunos periodistas les gusta utilizar es insistir en que el cine español está subvencionado, que malgastamos el dinero del contribuyente en tonterías que no interesan a nadie, que vivimos del cuento. Esto es injusto. Una vez decidí producir una película. Tuve que hipotecar dos veces mi casa para pagar los intereses de los créditos y así poder rodarla. Todavía tiemblo al pensar que puse en peligro a mi familia por una película. Para acabarla necesité seis veces el dinero que me otorgaba el Ministerio de Cultura. La subvención me llegó un año después del estreno, y con ella pagué lo que debía en hoteles y laboratorios.
    Las subvenciones ayudan al cine, para eso están, como ayudan las que reciben los del teatro, los deportistas, los agricultores, los farmacéuticos o tantos otros. Pero no protegen. Yo no puedo comprar naranjas marroquíes en España, aunque se encuentren a 14 kilómetros y sean diez veces más baratas. Tengo que comprar naranjas españolas. ¿Se imaginan que ocurriera lo mismo con el cine?
    Los productores en España se juegan la piel, como muchos otros profesionales, pero pocos son menospreciados en los periódicos como ellos. La gente no lo sabe, y por eso escribo este artículo. Creen que los del cine vivimos una fiesta continua, rodeados de canapés y champán. Y así debe ser, porque nadie va a ver una película de alguien que nos aburre con sus problemas.
    Ahora bien, otra cosa es proyectar una visión malintencionada de nosotros. Lo que se decía en ese artículo sobre el cine que se hace en este país no es cierto. Y titular otro artículo “¿Por qué no gusta el cine español?” es tendencioso. Parece que existe la intención de darlo por hecho. Sería más respetable decir “¿Gusta el cine español?”.
    El público, a mi entender, y dicho desde la más profunda humildad, sigue apostando por nosotros. Nunca vamos a superar las cifras del cine americano porque literalmente es imposible, pero alguna que otra vez, gracias al público, lo conseguimos. Son algunos medios de comunicación (por razones que no voy a entrar a considerar aquí) los que intentan cambiarlo.

  2. el articulo es tendencioso,
    primero por que el español perdia en porcentaje mas gente que los demas,
    asi que para empezar mienten,
    lo segundo dicen que hay muchos generos y que no hay tatna guerra civil y a las dos lineas nombra las trece rosas, que dos cojones, y asi podria seguir

  3. Realmente (para mi opinion) la gran mayoria del cine español da pena y una verdadera mierda. Intentando no generalizar, solo una pequeña parte del cine español ha conseguido crear buenas peliculas. Incluso alguna de esas buenas peliculas son solicitadas por otros paises para hacer “remakes”.

    Lo dicho, EL CINE ESPAÑOL ES UNA MIERDA!!!!!!! DA ASCO Y SOLO CIERTOS ACTORES Y PROFESIONALES DEL SECTOR SON RESPETABLES. EL RESTO SON UNOS CARADURAS Y UNOS PAYASOS (MOMENTO DE CRISPACION MIA Y MAXIMO CABREO).

Webmenciones

  • ¿Pocos espectadores en el cine? Esta es la razón 20/05/2008

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