en Sin categoría

Opinión: Transporte en Madrid

Sabemos la obsesión de Gallardón por cerrar garitos musicales, pubs, bares, discotecas y todo lo que tiene que ver con la felicidad nocturna de los madrileños, o los que ya estamos adoptados por tener que estudiar en la capital del imperio.

El caso es que en la mayoría de las ocasiones, el transporte público madrileño apesta. Además con doble sentido, tanto en el sentido oloroso (algo al que todos contribuímos) como en el sentido figurado…

Las cosas más típicas ocurren con el metro. No me quejo de que esté mal, porque está bastante bien en cuanto a modernidad, los vagones son bastante nuevos, suele ser suficientemente rápido y bien señalizado, y habiendo visto otros metros por Europa, de él no nos podemos quejar precisamente.

Pero quiero centrarme en los horarios y frecuencias de paso. Toda persona humana que haya estado por Madrid cualquier día y haya cogido el metro y haya leído sus horarios puede saber que son una basura. Que te cierren el metro entre diario a la 1.30 es una putada para los que trabajan hasta tarde (recordemos que Madrid es especialmente conocida en el mundo por su noche y que la gente salga todos los días, a pesar de que el gobierno peperista lo quiera parar) y que le abran a las 6 es una putada para los que curran prontito de día.

Pero no os podéis imaginar qué suplicio es salir por Madrid normalmente. Porque en Madrid sueles tener dos opciones de salir: “antes de que cierre el metro” y “cuando abra el metro”, lo que quiere decir: “ir de bares” (como a muchos nos gusta) o bien “ir a una discoteca” (lo cual no nos agrada a muchos porque para escuchar pumbapumba, bisbal o un regetón y encima pagando pues no). Esto es restringir la hora de llegada antes de la 1:30 (joder que somos europeos, ¡pero en el horario no!) o después de las 6 y pico de la mañana. Porque que cierren el metro entre semana lo podría ver lógico, ya que el balance entre ingresos y gastos se inclina hacia el primero (tienes que mantener las luces dadas, mover trenes de cientos de toneladas, guardas de seguridad (otro tema a tratar interesante), taquilleros…) debido a la relativamente poca gente que lo utilizaría a esas horas.

Y es que la frecuencia de paso a esas horas tan prontitas o tardías es una basura. Te puedes encontrar un metro cada 10 minutos mínimo fácilmente. Es un suplicio esperar 10 minutos para coger un metro. Vale que hay menos gente, pero si vais cualquier finde a las estaciones donde hay más fiesta, como Moncloa, Tribunal, Alonso Martínez, Sol, Opera… eso está petadísimo de gente, por lo que al entrar, te encuentras como en una lata de anchoas (o más propiamente y adecuado, como japoneses en el metro).

¿Willy, y los búhos? Pues bien, con el metro no he sido demasiado duro, vamos directamente he dicho que funciona bien. Pero los búhos… qué majos ellos… correctamente se les podría considerar en vez de búhos calamares gigantes, porque no se les ve ni una puta vez. Un par de ejemplos:

Madrugada del viernes 19 al sábado 20 de Diciembre de 2008, 4:10 de la mañana en la parada del N21 enfrente de la sala Heineken (en el cruce entre Princesa y Plaza de España). Bien, los horarios de salida desde Plaza Cibeles eran (aproximadamente) a las 4.05, 4.20, 4.34 y 4.53, y desde allí hasta donde estábamos se tarda unos 5-10minutos, dependiendo de los coches que haya y de la gente que suba. Así que cuando llegamos pues el bus estaba a punto de llegar o esperar 5 minutos. ¡Ingenuos que somos!… Pasaron como 3 circulares nocturnos, un par de L3, algún L10 pero antes de que a las 4:40 pasara el primer N21, obviamente lleno a reventar y que no pararía ni una sola vez a recoger gente hasta por lo menos pasado el Clínico San Carlos… ¿Hay derecho? No hay duda. El caso es que tuvimos que esperar hasta las 5:05 (esto es, 55 minutos después de que llegáramos) para podernos subir a un N21. Cuando deberían haber pasado 4, ¡4 putos N21!. Y no es que hiciera calorcito

Otro, viernes 12 de Diciembre, a las 3:05. Ocurrió exactamente lo mismo en la parada que hay en Gran Vía a unos 2 minutos de distancia desde Plaza Cibeles. Pasaba cada 15 minutos, pues no pasó uno hasta las 3:50, unos 45 minutos después de llegar a la parada, cuando habían pasado ya más buses que perdí la cuenta de cuáles y cuántos eran.

La verdad que los búhos de Madrid son UNA PUTA BASURA, porque, Sr. Gallardón, no todos podemos permitirnos el lujo de tener un coche de casi 600.000€ para pasearnos por Madrid o coger un taxi (que esa es otra, a ver si pillas uno por gran vía o su kilómetro alrededor un día de fiesta)…

No hay derecho de tener que esperar una burrada de tiempo en una parada a la intemperie hasta que a cierto conductor o a cierto coordinador o como sea que funcione le de la gana de mandar un bus a hacer su ruta.

Tranquilo señor Gallardón, el próximo día que me suba a un N21 después de haber esperado más tiempo del que usted a malgastado en su vida, no pagaré billete. ¡Hasta los cojones estoy ya!

Atte. Guillermo López

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.