Por qué voté a Alberto Garzón

Soy uno de los #Garzoners. Voté a Garzón.

En estas elecciones generales, teóricamente una de las más disputadas de la democracia, parecía que sólo era posible votar a uno de los cuatro grandes partidos: PP, PSOE, Podemos o Ciudadanos.

Sin embargo, había más opciones, muchas más opciones. Nadie hablaba de ellas, ni en los debates, ni casi en encuestas, donde sólo aparecían cuatro posibilidades. Una de ellas era el “outsider” de la izquierda, como lo llamó El Español, Alberto Garzón.

Alberto Garzón es una persona joven, de mi generación (sólo 3 años mayor), con un compromiso social infinitamente mayor a cualquiera de los otros 4 candidatos. No fue elegido a dedazo, o en base a una ordenación de candidatos por orden alfabético, o por ser la cabeza visible televisiva de un partido recién creado. Fue elegido por la mayoría de la militancia en un congreso abierto.

El título dice ‘Alberto Garzón’ y no Izquierda Unida o Unidad Popular. Por primera vez en mi vida, podía votar una lista donde estuviera el candidato a la presidencia del gobierno, y con opciones de que mi voto realmente diera un escaño (soy de Burgos, imaginad el grado de bipartidismo que hay, con sólo 4 posibles escaños en una zona tan conservadora y envejecida).

Así que lo hice.

Lo hice porque creo que Alberto es una persona que merece estar en el congreso y que dé voz a la lucha social y a los problemas de la inmensa mayoría. Porque, como dijo, “el parlamento no es parlamento sin lucha social”. Y si hay que salir a las calles para defender lo que nos han quitado durante los últimos años y que nuestros padres y abuelos se encargaron de conseguir, con mucho, muchísimo sufrimiento habrá que salir.

Alberto es mi candidato ideal por lo que representa: juventud, brillantez, don de palabra, experiencia en la lucha social y un compromiso con la gente y no con las élites.

Alberto Garzón

Defender lo de todos no es lucha sólo de nuestros representantes.

Sin embargo hay un grave problema con Alberto Garzón y es que pertenece a la Izquierda Unida de hoy en día.

Izquierda Unida se refunda o muere. También tengo claro que, como comentaban por Twitter, si no fuera cabeza de lista Garzón, probablemente IU tendría una representación nula en el congreso (más allá de mareas, confluencias y frituras variadas según las zonas). La refundación o se produce ya, buscando gente joven, válida, que venga de la lucha por los derechos sociales y la gente enquistada en su organización se va, o todo desaparece. La cabeza visible está, es reconocible y va a ir a más. Pero si no se cortan de raíz todos los problemas actuales, todo lo ganado se va a perder como casi se hace pocos días atrás. Y si esto obliga a ir en confluencia con otros partidos de izquierda para tener representatividad y fuerza, hay que pensar en hacerlo.

Yo quiero que sea Alberto el que dirija esta refundación, el que dé voz a la verdadera izquierda (“radical” como la llaman algunos), la que defienda los derechos de los trabajadores, la que luche por mantener la dignidad en el servicio médico y educativo público, la que crea que hay que hacer un reparto mucho más equitativo de la riqueza, la que haga que todo esté supeditado al bienestar y beneficio del pueblo (¿es esto radical? Leed la constitución, artículo 128.1), la que crea que la energía debería producirse de forma limpia y respetuosa con el medio ambiente, la que elimine todo tipo de tortura animal, la que crea que España es un estado plurinacional y que los poderes públicos tienen que estar al servicio del pueblo y se rija sobre una justicia real y no económica.

Yo quiero un cambio, real, significativo, en beneficio de todos. Y en eso, espero que Alberto Garzón y la futura izquierda real puedan conseguirlo. Por eso, tienen y tendrán mi voto.

22M, #15mani ¿y ahora qué?

Ha ganado el PP como estaba previsto. De hecho, ha arrasado en todos los sitios, excepto en los lugares típicos como Euskadi y Cataluña que son considerados más de izquierda (¿y ahora con Bildu qué, eh? ¿todos terroristas?)

Así que lo principal ahora es ver a dónde queremos llevar el movimiento 15M.

Por mi parte, me gustaría comprobar que sigue activo (intentaré ir por Sol siempre que pueda y tenga tiempo libre) y que hay cosas específicas que reivindicar. No, los 16 puntos del manifiesto no me parecieron correctos (aunque defienda la gran mayoría de ellos), pero me parecen muchos y, en determinados casos, muy concretos.

De los 16 puntos, creo que hay que empezar por lo básico, lo más injusto de todo para el pueblo, y en mi caso de dicha lista:

  1. Cambio de la Ley Electoral para que las listas sean abiertas y con circunscripción única. La obtención de escaños debe ser proporcional al número de votos.
  2. Derecho a una vivienda digna, articulando una reforma de la Ley Hipotecaria para que la entrega de la vivienda en caso de impago cancele la deuda.
  3. Reforma de las condiciones laborales de la clase política para que se abolan sus sueldos vitalicios. Que los programas y las propuestas políticas tengan carácter vinculante.
  4. Rechazo y condena de la corrupción. Que sea obligatorio por la Ley Electoral presentar unas listas limpias y libres de imputados o condenados por corrupción.
  5. Nacionalización inmediata de todas aquellas entidades bancarias que hayan tenido que ser rescatadas por el Estado. Endurecimiento de los controles sobre entidades y operaciones financieras para evitar posibles abusos en cualquiera de sus formas.
  6. Verdadera regularización de las condiciones laborales y que se vigile su cumplimiento por parte de los poderes del Estado.
  7. Efectiva separación de poderes ejecutivo, legislativo y judicial.
  8. Total transparencia de las cuentas y de la financiación de los partidos políticos como medida de contención de la corrupción política.

Y hasta aquí puedo leer. Veremos cómo se desarrolla todo estos días, yo lo seguiré apoyando pero por naturaleza soy pesimista…